Entrevista con Hokama Tetsuhiro Sensei

Por Garry Lever
“Karate es mi vida”

La siguiente entrevista se realizó en el transcurso de las dos semanas de estancia en Okinawa que pasé en el dojo de Hokama sensei en octubre de 2008. Discutimos muchos temas en los momentos tranquilos entre entrenamiento y entrenamiento, durante los almuerzos o tomando té. Un hombre que abraza de manera real el espíritu de bun bu ryo do (el estudio intelectual y marcial como un solo camino). En cada conversación con Hokama sensei tienes un atisbo de la vida de una persona para la que el Karate no es sólo una parte de su vida. Es su vida.

Garry Lever: ¿Puede decirnos cómo comenzó su práctica de Karate?

Hokama Tetsuhiro: Mi abuelo era maestro de Shorin ryu, y yo comencé mi entrenamiento aprendiendo de él. No estudié karate seriamente hasta que empecé a asistir al Instituto Comercial de Naha. Al haber enseñado allí Higaonna Kanryo y Miyagi Chojun ya tenía fama en Okinawa de tener el Karate más fuerte. Debido a esto entrenábamos muy duro y estábamos orgullosos de esa reputación. Higaonna Morio y Chinen Teruo eran unos pocos años mayores que yo, eran mis mayores, y entrenábamos todos juntos. Tras acabar las clases yo iba a comprar mi cena a una tienda y me la comía de camino al dojo de Higa Seko Sensei. En mi entrenamiento allí tenía los brazos tan magullados del entrenamiento en la escuela que gritaba de dolor. Higa Sensei no entendía por qué era tan débil y le tuve que explicar sobre mi entrenamiento en la escuela.

GL: ¡Mis padres a menudo se quejan de los moratones de mis brazos y de los cortes de la práctica del makiwara!

HT: ¡A mis padres también les asustaba el Karate! Siempre estaba lleno de magulladuras, y a veces gritaba de dolor mientras dormía. Mi madre quería que dejase el Karate, pero le recordaba que su padre había sido un maestro de Karate y que debía sentirse orgullosa.

GL: ¿Era duro el entrenamiento con Higa Seko Sensei?

HT: No era tan duro porque sensei era mayor cuando comencé a entrenar en su dojo. Era un excelente técnico y tenía un gran conocimiento. Fue la mano derecha de Miyagi Sensei.

GL: ¿Le enseñaron cosas del bubishi?

HT: Higa Sensei y Fukuchi Sensei me enseñaron medicina. Siempre que caminábamos me señalaban qué plantas o hierbas podían usarse para curar. Algunas de las recetas son buenas para curar contusiones derivadas del entrenamiento. Ciertas fórmulas del bubishi tienen más relación con la guerra, como algunas para heridas causadas por caída de caballo… (artículo entero en la revista).

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