El Valor de las Armas

Por Shindo Yoshin Kai
Delegación Española

1º) ¿Cuál es el valor del estudio de las Armas de un Koryu (escuela antigua o clásica) en el mundo actual?
2º) ¿Por qué estudiar Kenjutsu, Tantojutsu u otras disciplinas con armas clásicas si no vamos armados por la calle?
3º) ¿Sirve para algo entrenar estas disciplinas?
¿Por qué?

Muchas personas que se han acercado y han visto la práctica y modo de entrenamiento de la Takamura-ha Shindo Yoshin Ryu discuten y preguntan airadamente la importancia que tiene el estudio del Kenjutsu o del Tantojutsu así como de otras armas que componen el currículum del Koryu Ju Jutsu que se imparte en nuestro Dojo.
Muchas veces, para qué negarlo, personas han cuestionado, sin fundamentos para ello, lo anacrónico de la práctica y, en pocas palabras, desafían el hecho que otorga a un Koryu sus señas de distinción de otras disciplinas. Cuando alguna persona demuestra interés en comprender las razones del estudio de, por ejemplo, el Kenjutsu, normalmente se suele llegar a la siguiente afirmación: que si no se llevan Katanas por la calle, que si las armas blancas no están permitidas, que quién va a llevar un Torinawa… y así hasta la saciedad. También hay personas que, una vez explicadas las razones parecen comprender el porqué de su estudio.
He querido en estas líneas aclarar, para aquellos no versados en ciertos aspectos de la identidad de un Koryu, qué significa y qué valor tienen las Armas.

En un Koryu, las armas son intrínsecas e inseparables de las técnicas sin armas.
Las razones son múltiples pero he creído necesario simplificar ligeramente:

Primero: Sin ellas se practicaría otra Arte Marcial… punto. Sin armas y su estudio deja de ser un Koryu… así de sencillo. Se pierden las señas que la identifican, que hacen de lo que hacemos lo que es. Lo que hace de la Shindo Yoshin Ryu ser ella misma deriva, en gran medida, del compendio técnico que lo conforma; las armas son parte de él, sin ellas estaría incompleta o “huérfana” de algo que es constitutivo de su naturaleza. El Buki no Waza otorga una identidad y conexión histórica, unos rasgos de identidad trazables que confieren personalidad, veracidad histórica comprobable (para los escépticos e incrédulos) y los rasgos propios de un Koryu Ju Jutsu.

Segundo: los principios biomecánicos de las técnicas sin armas derivan del estudio de las mismas. Conocer y comprender la mecánica corporal de las armas habilita al practicante a poder transferir principios de movimiento corporal y adaptarlos a técnicas sin armas. Principios básicos que están ligados a la no exposición de espacios por los que se podría (en tiempos pasados) asestar un corte a una zona vital… esa simple razón puede, fácilmente, ser aplicada en el estudio de las técnicas sin armas: la no exposición de puntos vitales. Pese a que el movimiento pueda parecer diferente sin las armas, en su aplicación la biomecánica adquirida tras la práctica y estudio del Kenjutsu y del Tantojutsu (por citar algunas) subyace en los movimientos de Taijutsu, sin el estudio y práctica de las armas que comprenden el elenco técnico (mokuroku) estas aplicaciones se perderían, desviarían su identidad y, obviamente, se alterarían de manera que podrían afectar a su efectividad.

Tercero: La mentalidad: cuando hay implicada un arma en una situación de conflicto, el adversario no tiene que poder disfrutar de un solo instante para pensar y reorganizar su estrategia. La mentalidad del combate armado debe, necesariamente, ser igual en el combate sin armas. Comprender la mentalidad de un adversario armado es la llave para entender cómo enfrentarse, bajo los mismos principios, a una situación en la que un arma no está presente… (artículo entero en la revista)

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